viernes, 13 de abril de 2012

Todos me envidian por mi belleza


Me he caído de poto cuando estuve leyendo este atículo en inglés, más abajito les hize una corta traducción del original, "a qué no saben!" (esta es la frase favorita de Doňa Inda cuando empieza el chisme) bueno, resulta que la Tía en cuestión es una locutora de televisión  que se cree mas buena que la Inka Kola o el helado de lúcuma y se llama Samantha Brick.
Por el artículo se darán cuenta que en primer lugar como diría mi amiga Cachita: "!Qué miedo Tú, Samantha!" es más claro que el agua que Sammy (seamos buena gente pues) nunca ha estado en Perú, imagínense si algun peruano te va a mandar vino porque eres hermosa, el vino nunca vino "sólo" sino siempre "acompaňado"...algo habrá de querer.
Si alguien me toca el hombro para darme un ramo de flores, me hecho a correr, seguro lo acompaňan una mancha de piraňitas y estan listos para hacerme picadillo.
Si alguien me grita "guapa" "guapa" también me voy corriendo tal vez me están gritando "huaca" "huaca" ...!que roche!
Samantha... Sammy un consejo te doy, si vas a Lima y alguien te ofrece a parquearte el coche, no es porque eres hermosa sino gringa bruta (fuiiiiiira de aca)
La cuestión es que esta clase de artículos abundan en el Reino Unido, ya le mandé al Daily Mail una de las traducciones de mi blog, tal vez me la publican, teniendo en cuenta que huachafadas como éstas salen en primera página tal vez estan ávidos de buen material de exportación.
No les digo yo, que "a veces es tan difícil ser mujer"-  sin dejar de recatar que si no les gusta mi artículo es porque me envidian por mi belleza

A continuación un extracto del original:

Las desventajas de ser tan bonita: ¿Por que las mujeres me odian por ser hermosa?

Hay algunas desventajas de ser así  tan bonita: ¿Porqué las mujeres me odian por ser hermosa?
En un reciente vuelo a Nueva York, estuve encantada cuando el aeromozo se me acerco para darme una botella de Champagne.

"Esta se la manda el capitán- El quiere  darle la bienvenida a bordo y desearle que tenga un vuelo placentero“
Seguro pensarán "¡Qué adorable sorpresa!“. Pero mientras ésta es adorable en realidad no es una sorpresa. Al menos no para mí.


Durante mi vida adulta, he recibido regularmente botellas de Champagne, o una botella de vino ha sido enviada a  mi mesa en un restaurante de algún caballero que no conocía. Una vez un hombre muy bien vestido me compró el ticket del tren cuando estaba haciendo fila detrás de el, mientras que en otra ocasión un hombre atractivo me pago el taxi cuando salía de el  en uno en Paris.


Otro día, estaba caminando en una Feria de Londres y alguien me tocó por el hombro llamando mi atención para darme un ramo de flores, hasta los meseros frecuentemente no me dejan pagar la cuenta.

Y como sea, me he preguntado qué es lo que he hecho para merecer tanta atención, los donantes de aquellos obsequios siempre me han dicho lo mismo al final : se debe a mi agradable apariencia y mi bonita sonrisa la que les alegró el día.


No soy Elle Mcpherson, soy alta delgada, rubia y frecuentemente me han dicho que soy una mujer muy atractiva. Se que afortunada soy. Pero hay desventajas en el hecho de ser bonita, la más importante es el ser odiada por las mujeres por mi agradable apariencia.


Si eres una mujer leyendo esto, apuesto que ya te has hecho una opinión acerca de mi, y esta no va a ser muy apreciable. Mientras que muchas puertas se han abierto (literalmente) como resultado de mi imagen, algunas hablando metafóricamente se han cerrado en mis narices usualmente por las de mi mismo sexo.


No soy presumida ni tampoco coqueta, pero con el paso de los años, he sentido el malestar de muchas amigas que se han sentido amenazadas si yo hubiera estado en la presencia de sus media naranjas. Si sus parejas se atrevieran solo a dirigirme la palabra podía uno darse cuenta de la frialdad repentina que entraría  en el salón.
No solamente la docena de esposas celosas que me han congelado fuera de sus vidas, pero la cantidad de jefas inseguras también me han quitado la oportunidad de progresar en el trabajo.
Lo más conmovedor de todo, es que ni una sola amiga me ha pedido ser nunca su dama de honor.
Ustedes podrían pensar que entre nosotras las mujeres nos aplaudimos unas a otras por cuidar bien de nuestra imagen.
Yo hago lo mío_ No bebo alcohol y no fumo, hago ejercicios aun cuando no tengo ganas y muy raras veces mato la tentación por el chocolate. Desafortunadamente las mujeres no encuentran nada mas molestoso que alguna otra mujer sea la mas atractiva del salón.
La semana pasada, estaba paseando los perros cuando mi vecina paso en su auto. Le salude y ella indecentemente se hizo la ¡loca! Si, esa es una vecina cuales hijos se han quedado a dormir en mi casa en muchas ocasiones.


Me acerque a una de mis amigas y discretamente le pregunté cual era el problema que tenia conmigo. Al parecer el único crimen que he cometido es no salir de la casa con una bolsa en la cabeza. Ella no me quiere para nada, he descubierto que la razón es que ella me ve como una amenaza. La amiga a la que me refiero es bajita, gorda y mucho mayor que yo y de acuerdo con otra conocida, ella esta con miedo de que algo pase entre su esposo y yo en cuanto tenga la mas mínima oportunidad, sin importar el detalle que yo llevo 4 aňos felizmente casada.
No es la primera vez que esta clase de paranoia se ha apoderado de las mujeres de mi alrededor. En mis veinte cuando recién entré en la televisión como investigadora una de mis jefas (de unos 30 y picos años) me invitaba regularmente a cenar después de una dura jornada laboral en la oficina.
 
Siempre acepté su invitación, en las horas de oficina nosotras nos llevábamos muy bien. Pero una noche su pareja estaba en casa, estábamos tomando unas copas de vino y luego él y yo acordamos que nos gustaba la misma canción que estábamos escuchando.
Ella atacó a su desconcertada pareja por estar coqueteando conmigo, luego me insultó llamándome nombres que no puedo repetir y ridiculizarme por pintarme el pelo y usar lápiz labial. Nunca más acepté ninguna de sus invitaciones.

La terapeuta Marisa Peer, autora de la Auto Guía de la Autoestima, dice que las mujeres nos hemos siempre medido entre nosotras por las apariencias más que por los logros o méritos, esto podría hacer la vida de la "mujer atractiva“ muy difícil.
„Muchas de mis clientes  son modelos, aún la gente se queda siempre sorprendida cuando les explico que no es fácil“, ella dice. Si eres atractiva otras mujeres piensan que tu vida es ideal lo cual simplemente no es cierto.

Ellas no se imaginan lo vulnerable que somos así como ellas. Es muy duro cuando alguien te critica solo por tu apariencia. Los hombres piensan „Que perdida de tiempo? Ella nunca me dará bola“ y nunca te invitan a salir y las mujeres; ellas no quieren salir con alguien mas atractiva que ellas.
Yo ciertamente encuentro esta parte la mas dura, particularmente en la oficina.

Uno de los contratos que acepté estuvo arruinado por una de mis jefas celosas. Era  uno de los veranos más calurosos y yo opté por vestir un vestido a la rodilla sin mangas. El vestido era modesto pero bonito, más al estilo Kate Middleton que Katie Price.

Pero mi jefa me jaló a un lado y me gritó diciendo que mi vestido estaba distrayendo a sus colegas , sin percatar que otras empleadas como yo usaban la misma clase de vestidos.

Mejor que pelear decidí usar por el resto de mi contrato pantalones anchos en colores sombríos, es mejor cuando tu jefa es mujer hacer que ella se sienta la estrella, pero cuando tu jefe es hombre entonces la situación cambia, he escrito en The Mail como había coqueteado para tratar de salirme  con la mía, estoy segura que muchas mujeres lo hacen.

(extracto de la versión original : 'There are downsides to looking this pretty': Why women hate me for being beautiful _ by Samantha Brick)