Dice mi abuelita Inda que todos los seres humanos tenemos algún talento escondido: "todos somos buenos en algo, sino eres bueno en una cosa pues lo serás en otra, la idea es seguir tratando y buscando con perseverancia“ claro que con excepción algunos terminan con el talento escondido toda la vida y terminan siendo un talento para nada.
Mi búsqueda de talento me lleva a recordar cuando era niña y sentados en la sala escuchábamos recitar o cantar a mi hermana Karina, ella siempre fue la más talentosa, la más delicada, la modelo, la cantante, mi papá solía decir : "Karinita, mi niña, canta como los ángeles" en lo que a mí y al canto se refiere, no creo que tuve suficiente interés en estas artes en realidad estaba mas interesada en mis muñecas o creando historias en vez de cantar o bailar, pero una que otra vez trataba de deleitar a los míos con una que otra cancioncita, la calidad de mi peculiar voz fue una vez admirada por mi hermano menor Elias: "Oe, tu cantas como una sirena" y yo emocionada: ¿de verdad? Y él: "Sí, como una sirena, pero de ambulancia"
Cuando estaba en espera de mi niñito Jarochi una de las actividades con las que soñaba al tenerlo entre mis brazos era cantarle sus canciones de cuna o las típicas: "Las mañanitas" "Los pollitos dicen" "Arroz con leche" entre otras, Pero cuando él nació pasamos el shock de los primeros meses, lloraba desconsolado y yo no sabía por qué, no estaba enfermo, no tenía fiebre, tenía pañal limpio pero nada lo podía consolar, así que lo llevé al pediatra y éste lo primero que quiso saber era hora por hora nuestra rutina diaria, o que es lo que hacía con el bebé durante el día, así que empecé:
- por la mañana le cambio de pañal después de lavarlo minuciosamente, le doy su leche mientras le canto su canción favorita,
- luego lo paseo en el cochecito mientras lo trato de arrullar con otra canción pero el siempre sigue llorando descontrolado
- le doy leche otra vez, le saco el chanchito y trato de consolarlo nuevamente a veces duerme una hora pero muy nervioso.
- cuando despierta, nuevamente le doy su leche, le canto sus canciones y así sucesivamente, ay Doc, no sé por que es tan nervioso
El doctor me miró fijamente: "puede cantar algo con lo que trata de dormir al niño?"
Y yo: claro, agarrando pecho, le solté una de las melodías que mejor me sale " cielito lindo"
¡Ese lunar que tienes cielitoooo lindoooo junto a tu bocaaaa! .... y Jarochi mientras tanto seguía privado en llanto...
El doctor apuntó: „está mas claro que el agua, el niño esta sufriendo“,
y yo: ¿De que doctor por Dios? ¿De cólicos?
A lo que él: " No, de tortura infantil! Con esa voz señora, hasta yo me pondría a llorar, trate de no cantarle al niño, ¿no tiene algún cd con música bonita?“
Ustedes creerán que estuvo exagerando, la verdad es que después de dejarle de cantar, Jarochi estuvo más tranquilo,! increíble!
Lo mas curioso de toda esta historia es que con los años, Jarochi ha participado en muchos concursos de canto, todos están fascinados con su voz angelical, ha ganado incluso varios concursos a nivel nacional, y lo ponen en los coros de la escuela, serán los genes recesivos, digo yo.
El detalle mas conmovedor fue cuando cantó como solista en la catedral de Decin, al final el padre Francisco conmovido por su voz le preguntó: „¿Jarochi a quien le debes tan linda voz?“
Jarochi: A mi mamá
Padre: !ah!, ¿tu mamá también canta?
Jarochi: No, debo agradecerle que no me cantó así no me daño el oído musical
Mi Jarochi cantando en la Iglesia
1er puesto en canto a nivel nacional

